Notas

Respeto y civilidad para confrontar la intimidación en las escuelas


Respeto y civilidad para confrontar la intimidación en las escuelas

Maestros, directores y juntas escolares ponen en marcha estrategias para disminuir los incidentes de “bullying”.
Jorge Luis Macías

Datos capturados cada dos años en la Encuesta de Niños Saludables de California (CHKS) demuestran que las escuelas están heredando peligrosos patrones de comportamiento violento de los estudiantes, generalmente aprendidos en su entorno familiar, para después replicar esos actos e intimidar a aquellos con quienes un estudiante pudiera tener alguna diferencia con otro.

La encuesta más reciente de (CHKS) muestra que, en California, el 27% y el 23% de los estudiantes de noveno y decimoprimer grado, han sido víctimas de agresiones físicas en el campus, mientras que el 41% y 42% en los mismos grados han sufrido de intimidación verbal.

Los resultados en las escuelas del condado de Santa Bárbara muestran que en el Valle de Santa Ynez, los actos de intimidación son sustancialmente más altos que los promedios del condado, y estas tendencias han existido por lo menos durante seis años, tal como sucedió a principios de abril 2017 con la pelea violenta entre dos alumnas en Santa Ynez Valley Union High School, que fue grabada en video de un celular.

“Creo que podemos aprender de esto es que un acto aleatorio, una mala decisión de un solo estudiante puede afectar a toda una comunidad”, dijo Peter Haws, subdirector de la escuela, quien reportó a la televisora KEYT.

Aunque todos los niños merecen un ambiente de aprendizaje seguro, libre de temor a la violencia o el acoso; administradores de escuelas, el cuerpo docente, el personal administrativo y representantes de juntas escolares trabajan para frenar el acoso físico, verbal o cibernético.

“RESPETO Y CIVILIDAD” MÓNICA GARCÍA

Mónica García, miembro de la Junta Escolar del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), el segundo más grande del país, después de Nueva York, con 650,000 estudiantes. Afirma que han puesto atención a la problemática del acoso mediante programas para que los jóvenes conozcan el daño que hacen y que se hacen a sí mismos.

“Debemos tener más consciencia de la necesidad de tener respeto y civilidad para tratar cualquier problema”, subrayó. “En el LAUSD creemos que es importante tener servicios de trabajadores sociales, de justicia restaurativa, consejeros y personas preparadas para negociar con las distintas emociones de los estudiantes mediante el aprendizaje emocional social, porque no todos los jóvenes están aprendiendo cómo manejar sus sentimientos y sus pensamientos”.

En el LAUSD, casi uno de cada cinco estudiantes reportó que fueron intimidados en el presente año escolar.

En el informe presentado en febrero pasado por la oficina del Inspector, Ken Bramlett  y el auditor Austin E. Onwaulu, dan a conocer que el 19% de todos los estudiantes encuestados dijeron que habían tenido una experiencia relacionada al acoso escolar en algún momento del año escolar. Además, el 43% de los estudiantes encuestados dijo haber experimentado intimidación cibernética.

Letrero anti-intimidación

SUICIDIO: UN PELIGRO LATENTE

David Park, policía escolar en la secundaria Suva de Bell Gardens, dijo que junto con otros de sus compañeros realizan continuas presentaciones con videos y panfletos a los estudiantes, para destacar la gravedad de este problema.

“Lo peor sería que los niños lleguen a cometer suicidio”, dijo Park. “Hay niños que causan problemas y con ellos nos sentamos a platicar personalmente. Les decimos que se pongan en el lugar de la persona abusada, y les preguntamos ¿Te gustaría que te pongan sobrenombres? ¿Te gustaría que a ti te pegaran?”

Los mejores remedios para frenar el acoso y la mala conducta es convirtiéndolos en actitudes positivas.

El agente del orden sostiene que la educación y consejería individualizada son herramientas útiles para que los niños se den cuenta que su conducta negativa la puedan convertir en positiva, aunque muchas veces los estudiantes son causantes indirectos de otras problemáticas en sus propias vidas.

De hecho, Park se ha convertido en un “policía amigo” en la aplicación de la ley, porque a veces funge como mentor, guía y consejero de los estudiantes en la secundaria Suva, al poner en práctica la afirmación positiva, que es algo más que un simple intento de autosugestión, sino que se convierte en declaraciones sobre lo que es verdad.

“Lo que hago tiene el objetivo de que los niños se sientan mejor cuando dejan de mostrar una conducta de acoso contra alguien más”, afirmó Park. “Ellos se animan a ser creadores de una realidad personal distinta”.

Y es que los niños repiten conductas que observan en casa, sobre todo cuando haya situaciones de violencia doméstica y llegan a considerar que golpear a alguien más es algo “normal”.

Existen familias donde ambos padres tienen  dos o tres trabajos para poder alimentar a sus hijos. No tienen tiempo de verlos, mucho menos de respaldarlos en su educación. En síntesis, la educación que debería comenzar en casa sobre el respeto a los demás no existe.

Además, en la actualidad no existe ninguna ley federal que se aplique específicamente a la intimidación. Sin embargo, en algunos casos, cuando el acoso se basa en la raza, el color,  la nacionalidad, el sexo, la discapacidad o la religión,  las escuelas están legalmente obligadas a abordarla.

LA LEY EN CALIFORNIA

En California, desde el 1 de enero de 2017, se pidió a los administradores de la Universidad Estatal de California, a los regentes de la Universidad de California y a la junta directiva de cada distrito en colegios comunitarios, que adopten y publiquen políticas de acoso, intimidación y acoso escolar que se incluyan dentro de las reglas y regulaciones que gobiernan el comportamiento del estudiante dentro de sus respectivos segmentos de educación pública postsecundaria.

El código de educación 63002 se originó de la investigación de Frank Mixon, profesor de economía en la universidad de Columbus State University, en el Turner College de Negocios.

La creación de la nueva ley de California protege a los estudiantes contra el acoso y la intimidación. La intención de la Legislatura estatal es que las normas y reglamentos que rigen la conducta estudiantil se publiquen, como mínimo, en el sitio web de Internet de cada plantel educativo postsecundario público y como parte de cualquier material impreso que abarque aquellas reglas y reglamentos dentro del sistema de la respectiva educación pública postsecundaria. “Esta ley ayudará si se siguen las políticas que se publican”, dijo Mixon.

Letros anti-intimidacion

CAMBIOS A LA “CULTURA” DE LA INTIMIDACIÓN

Mucho antes que las autoridades estatales, desde 2011 el Distrito Escolar de Montebello (MUSD) comenzó la iniciativa anti-acoso escolar.

“No molestaremos a otros”. “Ayudaremos a los estudiantes que son acosados”. “Nosotros incluiremos a quienes son apartados” “Si sabemos que alguien en molestado, inmediatamente le decimos a un adulto en la escuela o a un adulto en casa”, fueron los lemas principales puestos en acción y pegados en carteles en las escuelas que atienden a 29,978 estudiantes.

Se invirtieron $8.2 millones, comentó George Curiel, director de la secundaria Suva, como apoyo a la policía escolar, a programas de salud mental y a iniciativas anti-acoso escolar.

Anna Banuelos, consejera escolar para el Distrito Escolar Unificado de Montebello

“En muchos se nos permite educar a los acosadores”, comentó Anna Banuelos, consejera escolar para el MUSD y directora de iniciativas positivas del distrito. “En patrones de conducta repetitivos, donde hay la intención de dañar, a veces la víctima ya ha sido pre-victimizada; son niños que se sienten inseguros y nosotros no vamos a permitir que eso suceda”.

La experta señala que el 35% de todas las víctimas de acoso escolar, antes de serlo en la escuela ya lo han experimentado en casa, con su propia familia y en el vecindario, y de esto  se vale el abusador que tiene el poder debido  al miedo de la persona abusada.

“Nosotros hemos cambiado la cultura de la intimidación”, agregó Banuelos. “Los niños que pueden ser testigos de un acto de esta naturaleza, en lugar de quedarse pasivos han sido instruidos para convertirse en héroes y sentirse seguros de reportar cualquier incidente; tienen conciencia de que todos queremos crear para ellos un ambiente positivo y seguro de aprendizaje”.
En la Lotería de California estamos orgullosos de apoyar a los maestros y a las escuelas públicas y creemos en el potencial de nuestros niños. Imagínate las posibilidades.

Resources:
http://bit.ly/2sHTWCQ
http://bit.ly/2sI5ztm
http://bit.ly/2rF70UZ