Notas

Martha Garibay: Una mezcla entre psicología y enseñanza


Martha Garibay: Una mezcla entre psicología y enseñanza

Martha Elizabeth Garibay, premiada en múltiples ocasiones por su desempeño como maestra, no tenía entre sus planes la idea de ser educadora. Al menos no era su opción principal, ya que siempre se visualizó como fotógrafa, diseñadora de interiores, arquitecta o posiblemente psicóloga. Sin embargo, fue en 1996, cuando trabajaba como asistente de maestra, que su compañera maestra (educadora por vocación) le motivó a trabajar con niños, creando atmósferas educativas y familiares. Durante los cuatro años que estuvo encargada de ser asistente de la maestra, Garibay fue conociendo más la dinámicas de trabajar con estudiantes. Por lo que tomó la decisión de dejar a un lado sus clases de fotografía y diseño de interiores, para comenzar una nueva especialidad en psicología, en esta ocasión como psicóloga escolar.

No obstante, aunque en el 2000 se graduó de la Universidad Estatal de California (CSU, por sus siglas en inglés) con un bachillerato en psicología, fue contactada por la directora de una escuela, para que a sus 31 años se convirtiera en educadora. Desde entonces lleva 14 años enseñando desde kínder hasta el quinto grado de escuela.

De hecho, los roles a los que Garibay aspiró en algún momento, ahora forman parte de su salón de clases. A medida que se desarrolló como educadora, logró combinar estratégicamente la fotografía, el diseño y la arquitectura, con el fin de que su clase estuviera llena de diseños, colores vivos y vibrantes, así como fotos de sus alumnos. A la vez, fomentó entre sus pequeños arquitectos, las ganas de construir y crear proyectos especiales.

IMG_2077 (1) (1)_-Garibay5 De manera similar, en 2006 Garibay completó su credencial de docente y una maestría en Educación de National University. Mientras que en el 2014, terminó lo que ella reconoce como uno de sus mayores logros profesionales; convertirse en maestra certificada de la National Board Certification. A raíz de este acontecimiento, en el 2015 fue reconocida por el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD por sus siglas en inglés) entre los 130 maestros que aprobaron satisfactoriamente la certificación.

Asimismo, en septiembre del mismo año, la educadora fue premiada como maestra del año del Condado de Los Ángeles, y para mayo fue reconocida como la maestra del año de LAUSD.

Aceptar la idea de perder su trabajo

A pesar de su preparación, experiencia y reconocimientos en su rol de maestra, Garibay ha tenido que enfrentarse al desempleo al menos en tres ocasiones. Para el 2009, 2010 y 2011, al igual que otros de sus compañeros, tuvo que aceptar la idea de perder su trabajo a consecuencia del presupuestario en LAUSD.

Y aunque nunca desistió a la idea de recuperar su trabajo, para ella fue difícil explicarles a sus estudiantes que no volvería el siguiente año escolar. Los alumnos, devastados, demostraron rápidamente sus muestras de apoyo a través de abrazos, cartas y convocando reuniones para hablar con el director escolar. Entre tanto esto sucedía, la educadora preparaba a los niños para tomar el exá, mientras a otros los animaba por sus partidos de fútbol. Una semana antes de su último día en la escuela, uno de ellos le llevó (en una envoltura de regalo) el trofeo que evidenciaba que habían logrado ganar la liga, cuya dedicatoria impresa en el premio resalta que Garibay ha sido ‘’la mejor maestra que haya tenido’’. Desde entonces, la educadora lleva de escuela en escuela el obsequio de aquel estudiante.

martha garibay

Las lecciones de vida que enseña a sus alumnos

Para la maestra cada año escolar representa una nueva oportunidad de incentivar amor, respeto y unión entre sus estudiantes. Es por eso que se enfoca en educar sobre el poder de las palabras, el trabajo duro y el respeto mutuo. Según Garibay, las palabras son poderosas, debido a que por medio de ellas se crea confianza, tolerancia y compasión. Además, se pueden romper ciclos de acoso escolar, como los que ella tuvo que soportar en una etapa de su vida. Por eso, ella educa sobre las particularidades de cada persona y lo valioso de ser diferentes.

Por otra parte, también se encarga de hacerles comprender sobre lo significativo que es trabajar duro para obtener buenas recompensas. Garibay se pone como ejemplo a seguir en cuanto a la dificultad de estudiar y tener indecisiones de saber si estás haciendo lo correcto, así como los obstáculos y caídas a los que hay que enfrentarse. De la misma forma, siempre tiene presente que la motivación de un alumno se obtiene cuando ellos ven que sus esfuerzos rinden frutos. En cuanto a esto, ejemplifica a sus alumnos el sueño americano de ir a la universidad.

Garibay se siente responsable de crear en su salón una atmósfera cálida y familiar, en donde el estudiante se sienta amado por cada uno de sus compañeros y en donde no haya espacio para el rechazo, pues el aprendizaje tiene como parte esencial el cometer errores. Un lugar en el cual cada uno aprenda sobre empoderamiento y respeto. Para esto, la maestra establece como objetivo diario el ser amables antes y durante el receso, para luego compartirlo en clase. Una vez se identifica al alumno, este toma asiento mientras los otros niños corean una canción. La misión de la dinámica es que se sientan amados por medio de un acto desinteresado de nominar a otros estudiantes.

En la actualidad, la protagonista de esta historia se desempeña como educadora en Fifty-Second Street Elementary School de Los Ángeles.

En la Lotería de California estamos orgullosos de apoyar a los maestros y a las escuelas públicas y creemos en el potencial de nuestros niños. Imagínate las posibilidades.